domingo, 22 de mayo de 2016

Paisajes obligados



Alicante semidesértica, 
paisajes que en estío           
parecen tomados de un western
con matojos resecos cruzando la calzada
llevados por el viento de poniente.

Un Cañón del Colorado en miniatura
de arenisca erosionada por los vientos,
por las lluvias torrenciales;
paisaje sin aparente movimiento.

Tan sólo Carrasqueta arriba
la montaña comienza
lentamente a verdear.
Algunos olivos y almendros
hacen que olvidemos
el paisaje lunar.

domingo, 15 de mayo de 2016

Mes del celiaco


Mayo es el mes del celiaco, al igual que lo es de las flores, aunque las diferentes asociaciones no se tomen la más mínima molestia en ponerse de acuerdo para celebrarlo (o reivindicarlo) en una fecha concreta. El pasado día 5 de mayo, que en nuestro país pasó sin pena ni gloria, se celebró el Día Internacional y el próximo 27 será el Día Nacional. La cuestión de las fechas, pese a todo, poco importa, pero ¿por qué importa, y mucho, ser celiaco? Para los profanos en la materia voy a tratar de no extenderme mucho, pero me gustaría que la cuestión se comprendiera bien.

sábado, 7 de mayo de 2016

Presentación de La luna en agosto en Valencia


La Luna en agosto viajará próximamente a Valencia. La presentación tendrá lugar el viernes 27 a las 19:30 h. en la Librería Primado. Ejercerá de maestro de de ceremonias el poeta godellense Francesc Arnau, que además es primo mío. Todo un honor.

Como ya publiqué en su momento el primer capítulo, aquí va otro pequeño fragmento:

El traqueteo monótono del tren lo había amodorrado, pero la brusca parada en un apeadero, le devolvió de nuevo la conciencia. Miró por la ventanilla y vio un paisaje vasto y desértico, de colores pardos, agostado por el sol del verano. Se dio cuenta de que su pesado compañero de viaje, que tanto le había importunado con su cháchara incansable, ya no estaba, y suspiró aliviado. Ahora podría viajar tranquilo el resto del trayecto.

domingo, 1 de mayo de 2016

Decir madre

A todas las madres y, en especial, a la mía: te quiero, mamá.
 
Decir madre es decir espera
paciente, callada, dulce,
mientras el nonato teje su panal
de rojo terciopelo

al latido de la sangre,
sangre de su sangre.
Es decir creciente entraña, 
desdibujada cintura,
refugio, abrigo cálido. 
Es soñar con su rostro,
con los miembros diminutos,
con su cuerpecito rechoncho,
oír su vigoroso llanto.
Decir madre es decir infancia,
noches de desvelos, nanas y arrullos
al calor de su pecho.
Decir madre es decir siempre,
amor en su estado puro.